La anhedonia al descubierto: descifrando el entumecimiento emocional en la depresión

Andrii Solonskyi, Ph.D Candidate in Psychology agosto 3, 2023
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Naturaleza muerta con jamón, Philippe Rousseau, 1650

«Vagaba sin rumbo, como el viento en busca de dirección, y nada me parecía importante ni valioso.» — Hermann Hesse, El lobo estepario

¿Alguna vez has sentido como si el brillo de la vida se hubiera apagado, o que actividades que antes te generaban alegría — ya sea una exquisita comida o un encuentro íntimo — ahora te dejan indiferente? Si es así, puede que estés lidiando con la anhedonia, un término clínico que engloba la disminución de la capacidad para experimentar placer en actividades que antes resultaban gratificantes. Es fundamental distinguir entre el desinterés transitorio y la anhedonia generalizada, ya que esta última es a menudo un indicador diagnóstico de depresión clínica.

La anhedonia interrumpe dos componentes clave del disfrute: la motivación para interactuar con estímulos gratificantes y la satisfacción emocional posterior derivada de esa interacción. Durante los episodios de anhedonia, las personas a menudo se encuentran atrapadas en la paradoja de «desear desear», luchando tanto con la fase de iniciación como con la de disfrute de una actividad. Tomemos como ejemplo el simple acto de preparar un plato querido: lo que antes era una empresa apasionante podría convertirse en una tarea abrumadora, cuyos resultados finales resultan una decepción insípida.

Redefiniendo la anhedonia: la silenciosa erosión de las alegrías de la vida

Piensa en el caso de un fotógrafo que antes se sentía lleno de vida con cada clic del obturador. Para él, cada excursión por la naturaleza o exploración urbana no era simplemente una tarea, sino una fuente de euforia creativa. Sin embargo, a medida que la anhedonia se va infiltrando, el objetivo a través del cual ve el mundo comienza a grisácear. Aunque logre reunir la motivación para levantar la cámara, las fotografías resultantes carecen de la vitalidad que antes definía su arte. En consecuencia, empieza a evitar las aventuras al aire libre y las sesiones creativas con sus compañeros, pues la alegría que antes acompañaba a estas actividades se ha evaporado.

La anhedonia fomenta una forma particular de pesimismo anticipatorio: quienes la padecen se muestran cada vez más reacios a participar en actividades que históricamente les han traído felicidad. La razón es una expectativa cínica de que cualquier placer que surja será fugaz y, por tanto, no merece la inversión emocional. Para evaluar tu susceptibilidad a la anhedonia, reflexiona sobre tus interacciones recientes con posibles fuentes de felicidad — ya sean personas, lugares o aficiones. Aunque no es una enfermedad en sí misma, la anhedonia es una experiencia episódica común a todos, pero también constituye un marcador significativo para una serie de condiciones de salud mental.

Es fundamental entender que la anhedonia no es simplemente un estado emocional transitorio, sino un factor de vulnerabilidad predictivo para múltiples trastornos psiquiátricos. Por ejemplo, una anhedonia preexistente puede amplificar el riesgo de desarrollar TEPT tras un evento traumático. En términos más sencillos, tu capacidad para encontrar alegría en los momentos grandes o pequeños de la vida puede ser una señal reveladora. Esto podría indicar susceptibilidad a una variedad de condiciones, entre ellas, aunque no de forma exclusiva, la depresión, los trastornos de ansiedad, la esquizofrenia e incluso la enfermedad de Parkinson.

Estrategias para mitigar la anhedonia

Aunque muchas personas con anhedonia pueden seguir sintiendo placer, a menudo lo encuentran menos significativo que antes. Nuestra evaluación de Anima analiza cómo respondes a imágenes diseñadas para despertar emociones positivas. Evitar activamente estas imágenes podría ser una señal de que estás encaminándote hacia la anhedonia o la depresión.

Abordar la anhedonia es clave para mejorar tanto tu bienestar mental como tu calidad de vida en general. Por suerte, existen diversas formas eficaces de ayudarte a redescubrir la alegría:

  1. Consulta a expertos: compartir tus preocupaciones con amigos de confianza, familiares o profesionales de la salud mental, como psicoterapeutas y psiquiatras, puede proporcionar perspectivas personalizadas y mecanismos de afrontamiento invaluables.
  2. Reconéctate con la alegría: vuelve a implicarte en actividades que antes despertaban tu interés, por intimidante que pueda parecer al principio. La incorporación gradual a tu rutina diaria puede ayudarte a detectar incluso pequeños momentos de placer.
  3. Bienestar físico: el ejercicio induce la liberación de endorfinas, hormonas vinculadas a la satisfacción y la felicidad. Incorpora actividades físicas ligeras como el yoga o caminar en tu rutina diaria.
  4. Salud integral: céntrate en una nutrición equilibrada, un sueño adecuado y técnicas de relajación. La falta de sueño y una nutrición deficiente pueden amplificar los síntomas de la anhedonia.
  5. Mindfulness and Relaxation: Allocate time for self-care activities such as meditation, deep-breathing exercises, or aromatherapy. These can alleviate stress and bolster your mood.
  6. Objetivos alcanzables: descompone las tareas más grandes en subtareas manejables y planifica cómo completarlas. Incluso las pequeñas victorias pueden reforzar tu sensación de logro.
  7. Explora la novedad: experimentar con nuevas actividades o lugares que antes parecían poco atractivos puede despertar el interés e introducir nuevas vías de felicidad.

Es imprescindible señalar que la anhedonia es frecuentemente un síntoma de depresión. Si te encuentras en un estado de ánimo persistentemente bajo, especialmente cuando va acompañado de otros indicadores como cambios en el apetito o los patrones de sueño, considera realizarte una evaluación integral de la anhedonia. La evaluación de Anima, que utiliza tecnología eye-tracking, está diseñada para identificar el sesgo atencional anhedónico, un posible marcador de depresión. La identificación temprana de los síntomas puede ser de gran ayuda para prevenir los trastornos depresivos mayores.

Referencias

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